El Roland Garros más raro de la historia

El Grand Slam de polvo de ladrillo que usualmente se disputa en la última semana de mayo y principios de junio, con tickets agotados por fanáticos del mundo entero que llegan a la capital francesa, hoy tiene matices muy distintos marcados por la pandemia de Covid 19.

Un certamen que se disputaba normalmente en plena primavera parisina, hoy vive partidos con 8 grados de temperatura en medio de la estación de otoño, además, a pesar de ser el Grand Slam que reabre sus puertas al público por la pandemia del Covid 19, debió ajustar las localidades y solo permitir ser testigos de los partidos a 5 mil personas en sus 2 estadios principales (Philippe Chatrier y Suzanne Lenglen) y unas 1500 en el Simonne Mathieu. Cabe resaltar que los aficionados respetarán el distanciamiento social y el uso de mascarillas durante los encuentros.

Otro dato importante que trae el certamen es que por primera vez en su historia, su estadio principal (Philippe Chatrier) cuenta con la posibilidad de un techo retráctil, que en caso de precipitaciones necesitará tan solo 15 minutos para desplegar sus once alas de 330 toneladas cada una y así permitir seguir el curso de los partidos.

Otro dato no menor es el cambio de marca en lo que respecta a los protagonistas de cada uno de los partidos que se disputan en la arcilla de París, hablamos de las pelotas, y es que tras unos 10 años de contar con las pelotas de la marca Babolat, la federación francesa anunció que las bolas amarillas desde el 2020 y por 5 años más están a cargo de la marca Wilson. Esta decisión no cayó nada para nada bien en los tenistas, de hecho el ganador de 12 trofeos de Roland Garros y principal favorito nuevamente este año, Rafael Nadal, catalogó de “peligrosas” a las nuevas pelotas que por su dureza y peso podrían afectar en lesiones de hombros y codos a los tenistas.

Sin dudas un Grand Slam muy distinto, en donde los europeos llegan con mucho más ritmo que los sudamericanos (reabrieron la práctica del deporte mucho antes) y en donde la adaptabilidad a todas las circunstancias será clave para quien aspire al título. Lo cierto y lo concreto es que el show del tenis está garantizado para vivir unas grandes semanas en lo que queda de Septiembre y gran parte de Octubre.